Dejar ir es difícil especialmente cuando se trata de las cosas que amas. Todavía conservo todos mis juguetes viejos de cuando era una niña porque no puedo soportar vendérselos a otra persona. Me digo a mí misma que mi sabor de helado favorito sigue siendo el de frutilla, pero en realidad me encanta el buen helado de piña.

